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Mujer agobiada en terapia.
Mi psicólogo/a y yo, ¿qué falló en lo nuestro?: Motivos de abandono en la terapia 800 800 Sandra Ribeiro

Mi psicólogo/a y yo, ¿qué falló en lo nuestro?: Motivos de abandono en la terapia

Hablar sobre las razones por las cuales los pacientes abandonan la terapia es importante para entender mejor los motivos que hicieron que nuestros pacientes dejaran su terapia. Las razones pueden ser muy variadas, pero hay algunas que se repiten muy a menudo:

  1. Falta de conexión: a veces, los pacientes no se sienten conectados con su psicólogo/a, lo que dificulta la construcción de una relación terapéutica sólida. Por la parte del psicólogo/a, esto puede deberse a muchos motivos como:  falta de trabajo sobre su personalidad, su ansiedad en conseguir cambios en su paciente, su estilo de comunicación o una posible falta de empatía.
  2. Expectativas no cumplidas: los pacientes pueden abandonar la terapia si sienten que no están viendo los resultados que esperaban o si creen que la terapia no está abordando sus necesidades de manera efectiva. Esto podría deberse a una falta de claridad en cuanto a las metas terapéuticas o a una comunicación insuficiente entre el paciente y el psicólogo/a.
  3. Dificultades logísticas: factores como la ubicación, el costo o la disponibilidad de horarios pueden dificultar que los pacientes continúen con la terapia. La logística juega un papel importante en la adherencia al tratamiento, y los obstáculos en este sentido pueden llevar al abandono prematuro.
  4. Resistencia al cambio: algunos pacientes pueden sentirse incómodos al enfrentar sus problemas o resistirse a realizar cambios en sus vidas, lo que puede dificultar el progreso en la terapia. La resistencia al cambio puede manifestarse de diversas formas y puede ser un obstáculo significativo en el proceso terapéutico.
  5. Problemas de enfoque terapéutico: si el enfoque terapéutico utilizado por el psicólogo/a no se adapta a las necesidades del paciente o si el paciente no se siente cómodo con dicho enfoque, es más probable que abandone la terapia. Es importante que el psicólogo/a y el paciente estén en sintonía en cuanto al enfoque y las técnicas utilizadas en la terapia.
  6. Falta de progreso percibido: los pacientes pueden abandonar la terapia si sienten que no están avanzando o si experimentan frustración debido a la falta de mejoría en sus síntomas. Es importante que el psicólogo/a y el paciente revisen regularmente el progreso y ajusten el plan de tratamiento según sea necesario.

He perdido la motivación y ya no me apetece ir a terapia

Es posible que el paciente sienta una pérdida de motivación y falta de interés en continuar con su terapia. En este momento, es importante tener un buen vínculo terapéutico para que el paciente pueda sentirse cómodo para hablar sobre la necesidad de abordar esta preocupación de manera comprensiva y colaborativa.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro/a paciente?

  1.  Explorar las razones detrás de la falta de motivación: esto podría incluir discutir cualquier frustración o insatisfacción con el proceso terapéutico, identificar barreras internas o externas que dificultan la participación en la terapia, o explorar cambios en las circunstancias personales del paciente que podrían estar afectando su disposición para continuar.
  2.  Validar sus sentimientos: es importante que el psicólogo valide los sentimientos del paciente y demuestre empatía hacia sus experiencias. Reconocer y validar la falta de motivación que está sintiendo nuestro/a paciente respecto a la terapia puede ayudar a crear un espacio seguro para que explore sus preocupaciones y emociones subyacentes.
  3.  Reevaluar las metas y el enfoque terapéutico: es necesario que psicólogo/a y paciente trabajen juntos para reevaluar las metas terapéuticas y el enfoque utilizado en la terapia. Esto puede implicar discutir si las metas actuales siguen siendo relevantes y significativas para el paciente, y si el enfoque terapéutico está abordando adecuadamente sus necesidades y preocupaciones. Así como establecer metas más realistas o identificar nuevas formas de aumentar la motivación y el compromiso con la terapia.
  4.  Ayudar al paciente a valorar los beneficios de continuar con la terapia: los psicólogos/as podemos ayudar a los pacientes a recordar los beneficios potenciales de continuar con la terapia, como el desarrollo de habilidades de afrontamiento, la mejora de las relaciones interpersonales, o la reducción de los síntomas de malestar emocional.

Los errores más comunes del psicólogo/a que pueden llevar a que los pacientes abandonen la terapia incluyen:

  1. Falta de empatía: los pacientes necesitan sentirse comprendidos y apoyados por sus psicólogos. La falta de empatía puede hacer que los pacientes se sientan desconectados o no valorados, lo que puede llevar al abandono de la terapia.
  2. Falta de claridad en las expectativas: es importante que los psicólogos establezcamos expectativas claras desde el principio en términos de metas terapéuticas, duración del tratamiento y roles tanto del paciente como de nosotros/as como psicólogos/as. La falta de claridad en este sentido puede generar confusión o frustración en el paciente, lo que puede llevar al abandono de la terapia.
  3. Falta de habilidades de comunicación: la comunicación efectiva es fundamental en la relación terapéutica. Los psicólogos/as debemos ser capaces de escuchar activamente a nuestros pacientes, validar sus experiencias y proporcionar retroalimentación de manera clara y comprensible. La falta de habilidades de comunicación puede dificultar la construcción de una relación terapéutica sólida y afectar negativamente la efectividad de la terapia.
  4. Falta de flexibilidad en el enfoque terapéutico: cada paciente es único y puede responder de manera diferente a diferentes enfoques terapéuticos. Nosotros/as psicólogos/as debemos ser flexibles y adaptar nuestro enfoque según las necesidades del paciente. La falta de flexibilidad en este sentido puede hacer que los pacientes se sientan frustrados o no comprendidos.
  5. No abordar conflictos interpersonales: si surge un conflicto entre el paciente y el psicólogo o si el paciente experimenta dificultades en la relación terapéutica, es importante abordarlo de manera abierta y honesta. La falta de atención a los conflictos interpersonales puede hacer que los pacientes se sientan incómodos o resentidos, lo que puede llevar al abandono de la terapia.

Al evitar estos errores comunes y trabajar en colaboración con los pacientes, los psicólogos/as podemos mejorar la efectividad de la terapia y reducir las tasas de abandono.

Me siento presionado/a por mi psicólogo/a: no consigo hacer los cambios que me pide

Presionar demasiado al paciente para el cambio sin trabajar primero en la preparación adecuada para este cambio puede ser contraproducente y llevar al abandono de la terapia. Cada individuo tiene su propio ritmo y proceso de cambio, y es importante que los psicólogos reconozcamos y respetemos este hecho.

Presionar demasiado temprano puede generar resistencia y frustración por parte del paciente y hacer que se sienta abrumado o invalidado. Además, puede socavar la confianza en la relación terapéutica si el paciente percibe que sus necesidades y limitaciones no están siendo tomadas en cuenta.

En lugar de presionar para el cambio de inmediato, los psicólogos/as podemos trabajar en colaboración con los pacientes para explorar sus metas, motivaciones y las barreras que enfrentan para el cambio. Esto puede implicar ayudar al paciente a desarrollar habilidades de afrontamiento, fortalecer la autoestima y la confianza en sí mismo, y construir un sentido de autoeficacia antes de abordar los cambios más significativos.

La terapia centrada en el paciente con un enfoque integrador y basada en la aceptación incondicional del paciente puede ser especialmente útil en este sentido, ya que permite que el paciente avance a su propio ritmo y explore el cambio de manera gradual y respetuosa. Al honrar el proceso individual de cada paciente y trabajar en colaboración con ellos, los psicólogos/as podemos ayudar a crear un entorno terapéutico seguro y de apoyo que fomente el crecimiento y el cambio genuino a largo plazo.

 

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED

 

Juventud Vulnerable: Abordando el Vacío Emocional en la Adolescencia y Previniendo el Riesgo de Suicidio
Juventud Vulnerable: Abordando el Vacío Emocional en la Adolescencia y Previniendo el Riesgo de Suicidio 800 800 Sandra Ribeiro

Juventud Vulnerable: Abordando el Vacío Emocional en la Adolescencia y Previniendo el Riesgo de Suicidio

La adolescencia es una etapa de la vida llena de cambios físicos, emocionales y sociales. Es un período de búsqueda de identidad, de exploración y de autodescubrimiento. Sin embargo, para muchos adolescentes, esta fase puede venir acompañada de una sensación de vacío emocional que puede ser abrumadora y difícil de manejar.

A los padres y madres: Entendiendo el odio y la angustia de sus hijos adolescentes

Como padre o madre, es probable que te enfrentes a momentos difíciles durante la adolescencia de tu hijo/a. Uno de los desafíos más difíciles puede ser escuchar palabras cargadas de odio y resentimiento dirigidas a ti. Es natural sentirte herido/a, confundido/a e incluso enfadado/a ante tales expresiones, pero es importante recordar que estas palabras pueden ser una manifestación de la angustia emocional que está experimentando tu hijo/a adolescente.

Durante la adolescencia, los jóvenes atraviesan una montaña rusa de emociones. Los cambios físicos, hormonales y sociales pueden desencadenar sentimientos intensos de confusión, frustración y soledad. A menudo, los adolescentes carecen de los recursos emocionales necesarios para comprender y manejar estas emociones abrumadoras, lo que puede llevarlos a expresar su malestar de manera desafiante o incluso agresiva.

Cuando tu hijo o hija te dice que te odia o que eres un mal padre o madre, es importante recordar que estas palabras no siempre reflejan sus verdaderos sentimientos. En muchos casos, son simplemente una expresión de su dolor interno y su lucha por encontrar su identidad en un mundo que parece abrumador y desconcertante.

Como padre o madre, tu papel es fundamental en el apoyo emocional de tu hijo/a adolescente. Aunque puede resultar difícil, trata de no tomar estas palabras de manera personal. En lugar de ello, trata de escuchar más allá de las palabras y reconocer el dolor subyacente que está impulsando su comportamiento.

Mantener abiertas las líneas de comunicación y ofrecer un espacio seguro para que tu hijo/a exprese sus emociones puede ser de gran ayuda. Fomenta un ambiente de comprensión, empatía y amor incondicional. Míralo desde el amor. Recuerda que, a pesar de las palabras que pueda decir en momentos de angustia, tu hijo/a aún necesita tu apoyo y guía durante este período de transición.

Apoyo emocional para tu adolescente: La importancia de la educación emocional

Quiero hablar contigo sobre algo que puede marcar una gran diferencia en la vida de tu hijo o hija adolescente: la educación emocional. En este momento de su vida, él/ella está experimentando una montaña rusa de emociones, y a menudo puede sentirse abrumado/a e incapaz de manejar lo que está sintiendo.

Es comprensible que, como padre o madre, tu enfoque pueda estar en su éxito académico y desarrollo físico, tan necesario para su futuro en esta sociedad tan competitiva, pero también es crucial prestar atención a sus necesidades emocionales. La falta de orientación en este aspecto puede dejar a los adolescentes sintiéndose perdidos y confundidos cuando se enfrentan a emociones intensas como la tristeza, la ansiedad o la soledad.

Quiero animarte a que, junto con el apoyo académico, también le brindes las herramientas para comprender y manejar sus emociones. Esto puede significar tener conversaciones abiertas sobre cómo se siente, enseñarle estrategias para lidiar con el estrés y la ansiedad, y fomentar un ambiente en el hogar donde pueda expresar libremente lo que está experimentando emocionalmente.

Recuerda que tu hijo/a no está solo/a en este viaje. Estás aquí para apoyarlo y ayudarlo a navegar por estos momentos difíciles. Al ofrecerle una base sólida de educación emocional, le estás dando las herramientas que necesita para enfrentar los desafíos de la adolescencia confiando en ti y teniéndote como referencia en su vida.

Liberación de hormonas y cambios neurobiológicos

Otro factor importante que considerar es la liberación de hormonas durante la adolescencia. Los cambios hormonales pueden afectar el equilibrio químico del cerebro, lo que puede contribuir a cambios de humor, irritabilidad y sensación de vacío. Los adolescentes experimentan una oleada de hormonas que pueden intensificar sus emociones y hacer que se sientan abrumados.

Búsqueda de diferenciación

La búsqueda de diferenciación también juega un papel crucial en la sensación de vacío en la adolescencia. A medida que los adolescentes buscan independencia y autonomía, pueden alejarse de sus padres y buscar su propia identidad. Este proceso de separación puede generar sentimientos de soledad y vacío, especialmente si los adolescentes se sienten incomprendidos o desatendidos por sus familias.

Intentos de suicidio en la adolescencia

Lamentablemente, la sensación de vacío en la adolescencia también puede llevar a comportamientos autodestructivos, incluidos los intentos de suicidio. Cuando los adolescentes se sienten abrumados por el dolor emocional y no tienen las habilidades para manejarlo, pueden recurrir a medidas extremas para escapar de su sufrimiento. Es fundamental prestar atención a las señales de advertencia y brindar apoyo y recursos adecuados a los adolescentes que puedan estar en riesgo.

Qué hacer si tu hijo o hija adolescente habla de suicidio o tiene un intento de suicidio

Cuando un hijo/a habla de suicidio o tiene un intento de suicidio, es crucial que los padres y madres aborden la situación con seriedad y sensibilidad. Si estás pasando por una situación así, aquí hay algunos pasos importantes que puedes seguir:

  1. Toma la situación en serio: es fundamental tomarse en serio cualquier mención de suicidio o intento de suicidio. No minimices ni ignores las palabras o acciones de tu hijo/a.
  2. Mantén la calma: es natural sentirse abrumado y asustado ante una situación así, pero trata de mantener la calma para poder ofrecer el mejor apoyo posible a tu hijo/a.
  3. Escucha activamente: permítele a tu hijo/a que hable abiertamente sobre lo que está sintiendo. Escucha sin juzgar y muestra empatía hacia sus emociones.
  4. Valida sus sentimientos: es importante validar los sentimientos de tu hijo/a, incluso si no los entiendes completamente. Hazle saber que sus emociones son válidas y que estás ahí para apoyarlo/a.
  5. Ofrece apoyo emocional: brinda a tu hijo/a amor, apoyo y seguridad emocional. Hazle saber que no está solo/a y que estás ahí para ayudarlo/a a superar este momento difícil.
  6. Busca ayuda profesional: busca ayuda de inmediato de un profesional de la salud mental, como un psicólogo/a o psiquiatra. Los profesionales de la salud mental especializados en la población infantojuvenil estamos capacitadas para evaluar la situación y proporcionar el tratamiento adecuado.
  7. Elimina los medios letales: si hay objetos peligrosos o medios letales cerca, retíralos de inmediato para reducir el riesgo de un intento de suicidio.
  8. Haz un plan de seguridad: trabaja con un profesional de la salud mental para desarrollar un plan de seguridad que incluya estrategias para manejar crisis futuras y recursos de apoyo disponibles.
  9. Comunica con otros adultos de confianza: informa a otros adultos de confianza, como familiares cercanos, profesores o amigos, de la situación para que puedan ofrecer apoyo adicional a tu hijo/a.
  10. Permanece vigilante: continúa vigilando de cerca a tu hijo/a y mantén abiertas las líneas de comunicación. El apoyo continuo y la atención son fundamentales para ayudarlo/a a superar este momento difícil.

***MUY IMPORTANTE: si el riesgo de suicidio es inminente, es crucial actuar de manera rápida y decisiva para garantizar la seguridad de tu hijo/a.

            No le dejes solo/a: permanece con él/ella en todo momento. No le dejes solo/a ni le permitas tener acceso a medios letales como armas de fuego, medicamentos u objetos afilados.

            Llama a emergencias: llama inmediatamente al 112 para obtener ayuda profesional.

Recuerda que la salud mental es tan importante como la salud física, y buscar ayuda profesional es esencial para ayudar a tu hijo/a a superar esta situación.

 

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED

 

Afrontando la Ruptura de Pareja: Cómo Superar el Dolor y Comenzar de Nuevo
Ruptura de pareja: cómo superar el dolor y comenzar de nuevo 800 800 Sandra Ribeiro

Ruptura de pareja: cómo superar el dolor y comenzar de nuevo

En la travesía de la vida, las relaciones pueden llegar a su fin, dejando un rastro de emociones complejas y desafíos difíciles. La ruptura de pareja es un camino que muchas personas enfrentan en algún momento de sus vidas, y aunque puede ser doloroso y abrumador, también puede ser una oportunidad para el crecimiento personal y el redescubrimiento de uno mismo.

En este artículo, exploraremos los pasos y estrategias para afrontar una ruptura de pareja de manera saludable y constructiva. Desde el proceso de sanar el corazón roto hasta el inicio de una nueva etapa llena de posibilidades, te guiaremos en este viaje de autodescubrimiento y renovación. Si estás pasando por una separación o conoces a alguien que lo esté, sigue leyendo para obtener herramientas valiosas que te ayudarán a superar el dolor y encontrar el camino hacia un nuevo comienzo.

Entender y aceptar tus emociones

La ruptura de pareja puede ser un torbellino emocional. Desde la tristeza y la ira hasta la confusión y el miedo, es normal experimentar una amplia gama de sentimientos después de una separación. El primer paso para superar este difícil momento es permitirte sentir esas emociones y reconocer que son una respuesta natural ante la pérdida.

Identifica tus emociones: Tómate un tiempo para explorar lo que estás sintiendo. Pregúntate a ti mismo/a: ¿Siento tristeza? ¿Ira? ¿Alivio? ¿Confusión? Reconocer tus emociones te ayuda a comprender mejor lo que estás experimentando y a evitar reprimir tus sentimientos.

Permítete sentir: No te juzgues por lo que sientes. La tristeza y el dolor son parte del proceso de sanación. Permítete llorar, sentir rabia o cualquier otra emoción que surja. Ignorar o reprimir tus sentimientos solo puede prolongar el proceso de recuperación.

Evita la comparación: Cada persona vive el duelo de manera única. Es posible que veas a otros que parecen estar bien después de una ruptura, pero recuerda que todos tienen su propio camino de sanación. No te compares ni te sientas presionado/a para «superarlo» rápidamente.

Busca apoyo emocional: Hablar sobre tus emociones con amigos cercanos, familiares o un profesional de la salud mental puede ser muy beneficioso. Compartir lo que sientes te ayuda a procesar tus emociones y sentirte comprendido/a.

Cultiva la autocompasión: Trata de hablar contigo mismo/a con la misma amabilidad y comprensión que lo harías con un amigo que está pasando por un momento difícil. La autocompasión te ayuda a reducir la autocrítica y a construir una relación positiva contigo mismo/a.

Recuerda que es normal sentirte abrumado/a por tus emociones durante una ruptura. Darte el espacio y la comprensión que necesitas para procesar tus sentimientos es esencial para sanar y avanzar. No te apresures a sentirte mejor; en su lugar, concéntrate en entender y aceptar tus emociones mientras trabajas en tu camino hacia la recuperación.

En los siguientes puntos, exploraremos cómo sanar en tu propio tiempo, reconstruir tu identidad y autoestima, y finalmente, cómo comenzar a construir un nuevo capítulo en tu vida. Si necesitas apoyo adicional en este proceso, no dudes en buscar la guía de un profesional de la salud mental.

 

Sanar en tu propio tiempo

La recuperación después de una ruptura de pareja no tiene un calendario predefinido. Cada persona tiene su propio ritmo de sanación, y es importante respetar ese proceso individual. Aquí hay algunas pautas para ayudarte a sanar en tu propio tiempo:

Siente tus altibajos: Durante la fase de recuperación, es normal experimentar altibajos emocionales. Puede haber días en los que te sientas mejor y otros en los que el dolor sea más intenso. Aceptar estas fluctuaciones como parte del proceso te permite dar espacio a tus emociones sin juzgarte.

Evita la prisa: Puede ser tentador tratar de acelerar el proceso de recuperación, pero es esencial permitirte sentir y sanar a tu propio ritmo. No te fuerces a «superarlo» rápidamente; en su lugar, dale tiempo a tu corazón para sanar de manera genuina.

Cuida de ti mismo/a: Durante este período, el autocuidado es esencial. Presta atención a tus necesidades físicas, emocionales y mentales. Come de manera saludable, haz ejercicio, duerme lo suficiente y realiza actividades que te brinden placer y calma.

Establece límites: Si bien es importante permitirte sentir tus emociones, también es fundamental establecer límites cuando sea necesario. Si ciertas situaciones o personas te generan dolor adicional, considera dar un paso atrás y proteger tu bienestar emocional.

Busca distracciones saludables: Participa en actividades que te gusten y te distraigan de los pensamientos negativos. Esto podría ser leer un libro, practicar un hobby, ver una película o salir con amigos. Mantén un equilibrio entre el tiempo para sentir y el tiempo para recargar energías.

Celebra los pequeños logros: A medida que avanzas en tu proceso de recuperación, celebra los pequeños logros que vayas alcanzando. Reconocer tu progreso te recordará que estás avanzando hacia una vida más saludable y feliz.

Recuerda que no hay un camino lineal hacia la recuperación después de una ruptura. Puede haber momentos en los que te sientas estancado/a o retrocediendo, pero cada paso que das es parte de tu viaje hacia la sanación. A medida que avanzas en el proceso de recuperación, estarás más cerca de encontrar la paz interior y el equilibrio emocional que necesitas para comenzar de nuevo.

Reconstruir tu identidad y autoestima

Después de una ruptura de pareja, es normal sentirte desorientado/a y cuestionar quién eres sin esa relación. La buena noticia es que este momento puede ser una oportunidad para redescubrirte y fortalecer tu autoestima. Aquí hay algunos pasos para ayudarte en el proceso de reconstruir tu identidad y autoestima:

Reconoce tus cualidades: Tómate un tiempo para reflexionar sobre tus propias cualidades y logros. Haz una lista de tus fortalezas y habilidades, y recuerda que eres una persona valiosa e importante más allá de tu relación pasada.

Explora nuevos intereses: Aprovecha este momento para explorar actividades que siempre quisiste probar o para retomar pasatiempos que hayas dejado de lado. Descubrir nuevas pasiones puede ayudarte a conectarte contigo mismo/a y a desarrollar una mayor confianza.

Establece metas personales: Definir metas personales y profesionales te dará un sentido de propósito y dirección. Puede ser aprender algo nuevo, mejorar en tu carrera o lograr objetivos de bienestar. Estas metas te ayudarán a sentirte empoderado/a y enfocado/a en el futuro.

Redefine tus valores: Reflexiona sobre tus valores y lo que es importante para ti en la vida. Esto te ayudará a tomar decisiones alineadas con tus creencias y a construir una vida que sea auténtica y significativa para ti.

Cuida de tu salud emocional: Practica la autocompasión y el autocuidado. Trátate a ti mismo/a con amabilidad y gentileza, tal como lo harías con un amigo cercano. Esto fortalecerá tu autoestima y te ayudará a enfrentar los momentos difíciles.

Construye una red de apoyo: Mantén y fortalece tus conexiones con amigos y familiares que te brindan apoyo emocional. Tener un sistema de apoyo sólido te ayudará a sentirte acompañado/a y comprendido/a en este proceso de reconstrucción.

Reconstruir tu identidad y autoestima es un proceso que lleva tiempo y autodisciplina. A medida que te sumerges en esta jornada de autodescubrimiento, recuerda que estás trabajando en construir una base sólida para un futuro más saludable y feliz. La relación contigo mismo/a es fundamental, y cuanto más te valores y te cuides, más capaz estarás de construir relaciones significativas y equilibradas en el futuro.

Aprender de la experiencia y abrirse a nuevas oportunidades

La ruptura de pareja puede ser un catalizador para el crecimiento personal y la expansión. A medida que trabajas en reconstruir tu identidad y autoestima, también es fundamental aprender de la experiencia y abrirte a nuevas oportunidades emocionales. Aquí te presento algunos pasos que pueden ayudarte en este proceso de aprendizaje y apertura:

Revisa la relación de manera objetiva: Tómate un tiempo para reflexionar sobre la relación y la ruptura de manera objetiva. Identifica lo que funcionó y lo que no, así como las lecciones que has aprendido. Esto te permitirá tener una perspectiva más equilibrada y evita idealizar la relación pasada.

Enfrenta las emociones difíciles: Aceptar y procesar las emociones asociadas con la ruptura es fundamental para sanar. Permítete sentir el dolor, la tristeza y la ira, pero también busca formas saludables de liberar estas emociones, como escribir en un diario, practicar ejercicio o hablar con un amigo de confianza.

Visualiza un futuro positivo: Imagina cómo deseas que sea tu vida en el futuro. Define tus metas y sueños personales, profesionales y emocionales. Tener una visión clara te ayudará a dirigir tus acciones hacia un futuro más brillante.

Abre tu corazón a nuevas relaciones: Aunque puede ser difícil, estar abierto/a a nuevas relaciones y conexiones es esencial para seguir adelante. No cierres la puerta al amor y la amistad por miedo a sufrir de nuevo. Cada relación es única y te brinda la oportunidad de crecer y aprender.

Aprende a confiar nuevamente: La confianza puede ser un desafío después de una ruptura, pero es esencial para cualquier relación saludable. Trabaja en perdonarte a ti mismo/a y en desarrollar la capacidad de confiar gradualmente en otras personas.

Busca apoyo profesional si es necesario: Si sientes que estás luchando para superar el dolor de la ruptura y enfrentarte a nuevas oportunidades, considera buscar el apoyo de un terapeuta. Un profesional de la salud mental puede guiarte en este proceso y brindarte herramientas para fortalecer tu bienestar emocional.

Recuerda que la vida después de una ruptura de pareja puede ser un viaje desafiante, pero también es una oportunidad para crecer, aprender y descubrir tu propia fuerza interior. Al aprender de la experiencia y abrirte a nuevas oportunidades, estás construyendo un camino hacia un futuro más brillante y emocionalmente satisfactorio.

 

 

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Isabel López Carregado

Psicóloga General Sanitaria (M-04868)

                              Especialista en Psicopedagogía y Experta certificada en Psicología Forense.

Experta-Especialista en Psicoterapia Emocional Sistémica Adultos, Pareja y Familia.

Ansiedad
Ansiedad: Comprender, Identificar y Tratar 800 800 Sandra Ribeiro

Ansiedad: Comprender, Identificar y Tratar

La ansiedad es una emoción normal en la vida de las personas y vital para nuestra supervivencia. Es esa chispa de alerta que nos prepara para enfrentar situaciones desafiantes. Sin embargo, cuando esta emoción se vuelve crónica o abrumadora, puede convertirse en un problema de salud mental que requiere atención especializada. En este artículo, exploraremos qué es, cómo identificarla cuando se convierte en un problema y el valioso papel que juega la terapia en su tratamiento.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta natural al estrés y una emoción que todos experimentamos en algún momento. Puede manifestarse como preocupación, nerviosismo o miedo ante situaciones desconocidas o amenazantes. Tiene una función adaptativa, ayudándonos a estar alerta y listos para afrontar desafíos.

Sin embargo, cuando la ansiedad se vuelve constante o se dispara sin un peligro real presente, puede ser un signo de un trastorno de ansiedad. Estos trastornos pueden variar desde el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico hasta el trastorno obsesivo-compulsivo. Son más que simples preocupaciones; interfieren significativamente en la vida cotidiana y pueden causar angustia significativa.

Identificando la ansiedad problemática

Identificar la ansiedad problemática puede ser un desafío, ya que los síntomas varían de persona a persona. Sin embargo, hay algunas señales comunes a las que debemos prestar atención:

  • Preocupación excesiva: si te encuentras preocupándote en exceso, más allá de lo que parece razonable o experimentando un constante estado de alerta, esto podría ser un signo de ansiedad.
  • Síntomas físicos: la ansiedad puede manifestarse en síntomas físicos como sudoración, palpitaciones, temblores o tensión muscular.
  • Miedos irracionales: el desarrollo de miedos intensos e irracionales, como el miedo a volar o a espacios cerrados, puede ser un indicador de ansiedad y debe ser valorado por un especialista.
  • Comportamientos evitativos: evitar situaciones o actividades debido a la ansiedad es otro signo claro que debemos estar atentos/as.
  • Dificultad para concentrarse: si la ansiedad interfiere con tu capacidad para concentrarte en el trabajo, en la escuela o en las tareas diarias, es un indicador de un posible problema y se recomienda buscar un especialista.

El Papel de la terapia

La terapia ha demostrado ser altamente efectiva en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Los/as psicólogos/as trabajan en estrecha colaboración con los individuos para comprender los patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen a esta emoción y desarrollar estrategias para abordarla.

A través de la terapia, las personas pueden aprender a:

  • Identificar y desafiar pensamientos negativos y distorsionados.
  • Desarrollar habilidades de afrontamiento efectivas.
  • Exponerse gradualmente a situaciones que causan ansiedad, lo que ayuda a reducir el miedo.
  • Aprender técnicas de relajación y mindfulness.

La terapia proporciona un espacio seguro para explorar las causas subyacentes de la ansiedad y desarrollar herramientas para manejarla. Lo ideal es personalizar el tratamiento de acuerdo con las necesidades específicas de cada persona.

La ansiedad, cuando es disfuncional, es un trastorno tratable, y buscar ayuda es el primer paso hacia la recuperación. Si tú o alguien que conoces está lidiando con ello, considera hablar con un profesional de la salud mental. La terapia puede ser una vía eficaz para recuperar el control y vivir una vida más plena y tranquila.

 

 

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

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Día de San Valentin
Desidealizando el Día de San Valentín: celebrando el amor propio 800 800 Sandra Ribeiro

Desidealizando el Día de San Valentín: celebrando el amor propio

Cada año, el 14 de febrero, millones de personas en todo el mundo se sumergen en un torbellino de chocolates, flores y tarjetas de amor en celebración del Día de San Valentín. Sin embargo, detrás de la fachada de romance y afecto, yace una oportunidad aún más valiosa: el amor propio.

En lugar de idealizar la búsqueda del amor externo, ¿por qué no celebrar el amor hacia uno mismo? El Día de San Valentín puede ser una ocasión perfecta, además de todos los días del año, para reflexionar sobre nuestra relación más importante: la que tenemos con nosotros mismos.

Rechazando los estereotipos románticos

El bombardeo constante de imágenes románticas en películas, música, publicidad y anuncios de regalos puede crear expectativas poco realistas sobre el amor y la felicidad. La realidad es que el amor propio es fundamental para construir relaciones saludables y satisfactorias. En lugar de esperar que alguien más nos complete, debemos aprender a encontrarnos completos por nosotros mismos.

La influencia del amor romántico en el Día de San Valentín: una reflexión crítica

El Día de San Valentín, en su forma actual, está profundamente arraigado en la idealización del amor romántico, la celebración de este día a menudo gira en torno a la expresión de afecto hacia una pareja romántica.

El amor romántico, tal como se retrata en la cultura popular, puede ser descrito como una narrativa poderosa que enfatiza la búsqueda del «amor verdadero» y la creencia en que una relación romántica satisfactoria es la clave para la felicidad y la realización personal. Sin embargo, esta idealización puede tener consecuencias perjudiciales, ya que establece estándares poco realistas y alimenta expectativas poco saludables sobre el amor y las relaciones.

En el contexto del Día de San Valentín, la presión social para demostrar amor a través de gestos grandiosos puede intensificar aún más estas expectativas irreales. Además, la comercialización del Día de San Valentín a menudo promueve una visión estereotipada del amor romántico, que puede excluir a aquellos que no están en relaciones románticas o que tienen diferentes formas de expresar el amor. Esto puede dejar a muchas personas sintiéndose excluidas o incompletas si no tienen una pareja romántica en este día.

Es importante cuestionar y desafiar estas narrativas idealizadas del amor romántico, especialmente en el contexto del Día de San Valentín. En lugar de perpetuar la creencia de que el amor romántico es la única forma válida de amor, podemos celebrar y valorar una gama más amplia de relaciones y formas de amor. Esto incluye el amor familiar, el amor hacia los amigos y, lo más importante, el amor hacia uno mismo.

Al desafiar la influencia del amor romántico en el Día de San Valentín, podemos transformar esta celebración en una ocasión más inclusiva y significativa. En lugar de enfocarnos exclusivamente en las relaciones románticas, podemos celebrar el amor en todas sus formas y practicar el amor propio como una expresión fundamental de cuidado y respeto hacia nosotros mismos.

Cultivando el amor propio

Es importante decir que el amor propio no es egoísmo (mucha gente lo confunde); es una necesidad básica para el bienestar emocional y mental. Cultivar el amor propio implica practicar la autocompasión, el autocuidado y el respeto por uno mismo. Esto puede incluir tomarse tiempo para actividades que nos traen alegría y disfrute, establecer límites saludables en nuestras relaciones y practicar el perdón tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos.

Celebrando el Día del Amor Propio

En lugar de centrarse en encontrar la pareja perfecta o en ser inundado de regalos materiales, el Día del Amor Propio puede ser una oportunidad para practicar la gratitud hacia nosotros mismos. Podemos dedicar el día a actividades que nos nutran emocionalmente, como meditar, dar un paseo, escribir en un diario de gratitud o simplemente disfrutar de nuestra propia compañía.

Absolutamente, esa frase encapsula perfectamente la importancia del amor propio en el contexto de las relaciones románticas. Aquí está una sección que profundiza en esa idea:

La importancia del amor propio en las relaciones de pareja

La idea de que para ser felices en pareja primero debemos ser felices con nosotros mismos es más que una simple frase de autoayuda; es un principio fundamental en la construcción de relaciones saludables y satisfactorias. Cuando nos sentimos personas completas y satisfechas en nuestro propio ser, podemos entrar en una relación desde un lugar de plenitud en lugar de necesidad. Esto nos permite ofrecer amor y apoyo genuinos a nuestra pareja, en lugar de buscar que nos llenen los vacíos emocionales que no hemos abordado por nuestra cuenta.

El amor propio actúa como una base sólida sobre la cual construir una relación romántica sólida y duradera. Cuando nos amamos y valoramos a nosotros mismos, establecemos estándares saludables para nuestras relaciones y nos sentimos personas dignas de recibir amor y respeto en igual medida. Esto nos permite establecer límites claros, comunicar nuestras necesidades de manera efectiva y tomar decisiones que estén alineadas con nuestro propio bienestar.

Además, el amor propio nos proporciona la capacidad de ser personas más compasivas y empáticas hacia nuestra pareja. Cuando estamos en paz con nosotros mismos, somos menos propensos a proyectar nuestras inseguridades o expectativas no cumplidas sobre nuestra pareja, y más capaces de aceptarlas tal como son. Esto crea un ambiente de confianza y apoyo mutuo en la relación, donde ambas partes se sienten libres para ser auténticas y vulnerables.

Es importante recordar que el amor propio no es un destino final, sino un viaje continuo de autodescubrimiento y crecimiento personal. Cultivar el amor propio requiere práctica y dedicación constante, pero los beneficios que aporta a nuestras relaciones de pareja y a nuestra vida en general son invaluables. 

 

 

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED

Terapia de pareja
¿La terapia de pareja funciona siempre? 800 800 Sandra Ribeiro

¿La terapia de pareja funciona siempre?

La respuesta es NO, la terapia de pareja no siempre funciona. Te explico el porqué.

La terapia de pareja es un enfoque de la psicología diseñado para ayudar a las parejas a abordar y resolver problemas en su relación. Sin embargo, el éxito de la terapia depende de varios factores como, por ejemplo:

  1. La disposición de ambas partes para participar: la voluntad de ambas personas para comprometerse con el proceso terapéutico es esencial. Si uno de los miembros de la pareja no está dispuesto a participar activamente o tiene una actitud negativa hacia la terapia, puede dificultar mucho el progreso.
  2. El compromiso de ambos con la terapia: más allá de simplemente participar, el compromiso activo con el proceso terapéutico es crucial. Esto implica realizar las tareas asignadas por la psicóloga, practicar nuevas habilidades aprendidas en la terapia en la vida diaria y estar dispuesto/a a trabajar en la resolución de problemas.
  3. La gravedad de los problemas: la naturaleza y la gravedad de los problemas en la relación también son factores importantes. Problemas más complejos o a largo plazo pueden requerir más tiempo y esfuerzo para ser abordados y resueltos. Algunas parejas pueden ver mejoras notables en un período relativamente corto, mientras que otras pueden necesitar más sesiones.
  4. La habilidad y especialización de la psicóloga: la competencia y experiencia de la psicóloga son fundamentales, así como lo es la especialización en terapia de pareja. La especialización de la psicóloga es un factor crítico en la efectividad de la terapia, especialmente cuando se trata de terapia de pareja.
  5. La naturaleza de la relación: cada relación es única, y factores como la historia compartida, la comunicación previa y los patrones de interacción influyen en la dinámica de la terapia. Algunas parejas pueden tener una base sólida para construir, mientras que otras pueden enfrentar desafíos adicionales debido a circunstancias específicas de la relación.

Algunas parejas pueden experimentar mejoras significativas en su relación a través de la terapia, mientras que otras pueden no ver resultados positivos o pueden enfrentar desafíos adicionales. Es crucial que ambas partes estén dispuestas a comprometerse y trabajar juntas para lograr cambios. Además, el/la psicólogo/a juega un papel importante en guiar el proceso y facilitar la comunicación efectiva.

 

¿Por qué buscar un/a psicólogo/a especializado/a en terapia de pareja?

No es lo mismo llevar una terapia individual que una terapia de pareja o familiar. Si bien un psicólogo sanitario o clínico puede ser competente en la terapia individual, la terapia de pareja o familiar requiere un conjunto único de habilidades y conocimientos. Algunos de los motivos para buscar a un profesional especializado en terapia de pareja son:

  1. Entrenamiento específico: los/as psicólogos/as especializados/as en terapia de pareja reciben formación específica para abordar los desafíos únicos que surgen en las relaciones. Comprenden las dinámicas interpersonales y las complejidades de trabajar con dos personas que comparten una conexión emocional.
  2. Enfoque sistémico: la terapia de pareja a menudo adopta un enfoque sistémico, considerando cómo los individuos interactúan dentro del sistema de la relación. Esto difiere del enfoque más centrado en el individuo utilizado en la terapia individual.
  3. Enfoque en la dinámica de la relación: las psicólogas especializadas en terapia de pareja están capacitadas para identificar y abordar las dinámicas de relación disfuncionales. Pueden trabajar con las parejas para mejorar la comunicación, resolver conflictos y fortalecer la conexión emocional.
  4. Conocimiento de patrones relacionales: la experiencia en terapia de pareja permite a las psicólogas reconocer patrones de comportamiento y comunicación que pueden contribuir a los problemas en una relación. Pueden ayudar a las parejas a entender y cambiar estos patrones para fomentar una relación más saludable.
  5. Habilidades de mediación: los/as psicólogos/as de pareja actúan como mediadores imparciales, ayudando a las parejas a expresar sus pensamientos y sentimientos de manera constructiva. Este enfoque facilita la resolución de conflictos y la toma de decisiones conjuntas.

 

¿El objetivo de la terapia de pareja es “salvar” la relación?

Es importante aclarar que el objetivo de la terapia de pareja puede variar según la situación y las metas específicas de cada pareja. Aunque una meta común en la terapia de pareja puede ser mejorar la relación y fortalecer la conexión emocional, no siempre es posible «salvar» todas las relaciones.

El objetivo principal de la terapia de pareja es proporcionar un espacio seguro y estructurado donde las parejas puedan explorar y abordar sus problemas, mejorar la comunicación, comprender patrones de comportamiento disfuncionales y aprender habilidades para afrontar los desafíos en la relación.

En algunos casos, la terapia de pareja puede ayudar a las parejas a tomar decisiones informadas sobre el futuro de su relación. Esto podría implicar trabajar en la reconciliación y el fortalecimiento de la conexión, pero también puede significar llegar a acuerdos amigables para separarse si eso es lo más saludable para ambas partes.

El éxito de la terapia de pareja no siempre se mide por la continuidad de la relación, sino por el crecimiento personal, la comprensión mutua y la capacidad de enfrentar los desafíos de manera más constructiva. Es fundamental que las parejas establezcan metas claras y realistas al comenzar la terapia de pareja y estén dispuestas a trabajar hacia esas metas, independientemente del resultado final para la relación.

En el Centro de Psicología Sandra Ribeiro contamos con psicólogas especializadas en terapia individual, terapia de pareja y terapia familiar. En resumen, somos profesionales de la salud mental especializadas en las relaciones humanas.

 

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED

Cómo mantener la alegría y el amor en la pareja en la tercera edad 800 800 Sandra Ribeiro

Cómo mantener la alegría y el amor en la pareja en la tercera edad

Las relaciones de pareja en la tercera edad son un testimonio del amor duradero y la conexión emocional que pueden perdurar a lo largo de los años. Sin embargo, como en cualquier etapa de la vida, estas relaciones pueden experimentar desafíos y cambios. Mantener la chispa del amor en la tercera edad requiere un enfoque especial, pero puede ser igual de gratificante que en cualquier otra etapa de la vida. En este artículo, exploraremos estrategias y sugerencias para mantener viva la llama del amor en las parejas de la tercera edad.

  1. Comunicación abierta y honesta

La comunicación es la base de cualquier relación exitosa, y esto no cambia con la edad. En las parejas de la tercera edad, es esencial mantener una comunicación abierta y honesta. Hablar sobre sus pensamientos, sentimientos y deseos puede fortalecer su vínculo y ayudar a resolver cualquier problema que surja. Escuchar activamente a su pareja y mostrar empatía es fundamental para mantener la conexión emocional. Desterrar rencores por situaciones pasadas vividas, relativizar conflictos y evitar la confrontación son aspectos clave a tener en cuenta para vivir esta etapa de la vida de forma satisfactoria.

  1. Mantener la intimidad

Aunque el deseo sexual puede cambiar con la edad, la intimidad física sigue siendo una parte importante de muchas relaciones en la tercera edad. Es fundamental mantener la conexión física a través del afecto, el cariño y el contacto físico. Compartir momentos íntimos puede fortalecer el vínculo emocional y mantener viva la chispa del amor.

  1. Descubrir nuevos intereses juntos

La jubilación a menudo brinda más tiempo libre, lo que puede ser una oportunidad para descubrir nuevos intereses juntos. Ya sea viajar, aprender una habilidad nueva o explorar pasatiempos compartidos, aventurarse en nuevas experiencias puede rejuvenecer su relación y proporcionar una nueva fuente de conversación y emoción.

  1. Fomentar la independencia

Aunque es esencial pasar tiempo juntos, también es importante fomentar la independencia en la tercera edad. Permitirse tiempo aparte para seguir intereses personales y mantener una vida social activa puede revitalizar su relación al brindar nuevas experiencias que pueden compartir cuando estén juntos. 

  1. Celebrar los momentos especiales

No importa la edad, celebrar momentos especiales como aniversarios y cumpleaños sigue siendo importante. Estos eventos proporcionan la oportunidad de expresar su amor y gratitud el uno al otro. Planificar actividades o salidas especiales juntos puede hacer que estos momentos sean aún más significativos.

  1. Reflexionar sobre los recuerdos juntos

Mirar hacia atrás en los recuerdos compartidos puede ser una forma poderosa de mantener la conexión emocional en la tercera edad. Hojear álbumes de fotos o hablar sobre experiencias pasadas puede recordarles por qué se enamoraron en primer lugar y fortalecer su vínculo.

En resumen, mantener la chispa del amor en las parejas de la tercera edad implica una combinación de comunicación abierta, intimidad, intereses compartidos y cuidado de la salud mental y emocional. Con el enfoque adecuado y el compromiso mutuo, el amor puede seguir floreciendo en esta hermosa etapa de la vida.

 

  1. Tener una vida social activa

Participar en grupos de interés: unirse a grupos para conocer gente con intereses similares, como clubes de lectura, grupos de caminatas, clases de arte, música u otros, o grupos de voluntariado. Pueden ser una forma divertida y significativa de socializar y compartir experiencias. Mantener el contacto con amigos y familiares, aprender nuevas habilidades: esta puede ser una forma de conocer gente nueva y ampliar conocimientos y aficiones. Por ejemplo, clases de cocina, baile, idiomas, tecnología, cursos en la universidad para mayores…. Se trata en definitiva, de mantener una vida social activa que pueda mejorar significativamente el bienestar y la calidad de vida en la pareja.

  1. Cuidar la salud mental y emocional

La salud mental y emocional es esencial para mantener una relación fuerte. En la tercera edad, pueden surgir desafíos como la pérdida de seres queridos o problemas de salud. 

Es importante buscar apoyo emocional cuando sea necesario, ya sea a través de amigos, familiares o un profesional de la salud mental. Mantenerse emocionalmente saludable es clave para mantener la chispa del amor.

 

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Isabel López Carregado

Psicóloga General Sanitaria (M-04868)

                              Especialista en Psicopedagogía y Experta certificada en Psicología Forense.

Experta-Especialista en Psicoterapia Emocional Sistémica Adultos, Pareja y Familia.

¡Voy a terapia! Cómo elegir al psicólogo ideal para ti
¡Voy a terapia! Cómo elegir al psicólogo ideal para ti 800 800 Sandra Ribeiro

¡Voy a terapia! Cómo elegir al psicólogo ideal para ti

¡Voy a terapia! Cómo elegir al psicólogo ideal para ti desde el rigor científico

Teresa es la protagonista de nuestra nueva historia (la historia de Teresa no representa a ningún/a paciente real. Todos y cada uno de los relatos son meramente ilustrativos. El caso clínico ha sido elaborado para representar a muchas personas que pueden estar viviendo situaciones similares y conviviendo con las mismas secuelas que nuestro personaje). 

Teresa, una mujer de 35 años, enfermera de profesión, atravesó un período difícil durante estas Fiestas Navideñas. Mientras el resto celebraba con alegría, ella anhelaba simplemente quedarse en casa, evitando a toda costa los encuentros sociales. Aunque nunca fue una apasionada de las grandes celebraciones navideñas, Teresa percibe que cada año se le hace más complicado conectar con la efusión de felicidad que envuelve esta temporada.

Este último diciembre fue extraordinariamente desafiante para Teresa. La ausencia de su madre, quien falleció el pasado enero, y la pérdida reciente de su pareja, quien la dejó hace tres meses, marcaron la temporada festiva con un eco de soledad y tristeza. Cada tradición navideña se convirtió en un recordatorio de los momentos compartidos con las personas que ya no estaban a su lado.

No estoy bien: el dolor de mantener las apariencias

La carga emocional que suponía aparentar estar bien en las reuniones familiares se volvió especialmente agobiante para Teresa estas fiestas. Las conversaciones festivas se mezclaban con la nostalgia y la melancolía, y la sonrisa forzada que solía utilizar para ocultar su dolor resultaba cada vez más difícil de mantener. La tristeza que la envolvía se hizo más evidente, y sus seres queridos, aunque bien intencionados, no podían comprender completamente el dolor que Teresa llevaba consigo.

¡Voy a terapia! Cómo elegir el psicólogo ideal para ti: tomando las riendas de mi vida

Fue en medio de este torbellino emocional que Teresa, consciente de que necesitaba ayuda para enfrentar el duelo y la tristeza que la invadían, tomó una decisión valiente. Al dar la bienvenida al nuevo año, decidió que era el momento de buscar ayuda profesional. Reconoció que la carga emocional se estaba volviendo demasiado abrumadora para sobrellevarla sola y que buscar apoyo era un paso crucial para su bienestar mental y emocional.

Teresa comprende que las pérdidas significativas que ha experimentado este año no solo han dejado un vacío palpable en su vida, sino que también han afectado profundamente su bienestar emocional. La búsqueda de ayuda profesional se convierte, entonces, en una búsqueda de respuestas, consuelo y orientación para aprender a vivir con estas ausencias significativas y encontrar una nueva forma de seguir adelante.

¡Voy a terapia! Las incertidumbres del camino

El camino que Teresa ha decidido emprender no está exento de incertidumbre. Se siente abrumada por dudas e inseguridades, pero la determinación de mejorar su bienestar emocional la impulsa hacia adelante. Teresa reconoce la importancia de elegir a la persona adecuada para guiarla en este proceso terapéutico, pero no está segura de por dónde empezar.

En su búsqueda de una psicóloga, Teresa se plantea preguntas fundamentales: 

  1. ¿Cómo encontrar a alguien que comprenda sus necesidades específicas? 
  2. ¿Cuáles son los criterios importantes que considerar al seleccionar a una profesional de la salud mental? 
  3. ¿Cómo será la dinámica de las sesiones? 
  4. ¿Podré abrirme con confianza? 
  5. ¿La psicóloga logrará comprender lo que estoy experimentando?

Para Teresa, este paso hacia la búsqueda de ayuda representa un proceso de autodescubrimiento y autocompasión. Se da cuenta de que el viaje hacia el bienestar emocional y a la salud mental implica más que simplemente superar la melancolía de las fiestas; es un compromiso consigo misma para entender, sanar y crecer.

Como apoyo en su travesía, Teresa necesita pautas claras que la ayuden a dar los primeros pasos en su viaje hacia su nueva vida.

¡Voy a terapia! Cómo elegir el psicólogo ideal para ti

¡Es maravilloso que Teresa haya considerado empezar la terapia! Tomar la decisión de buscar apoyo emocional y psicológico es un paso valiente y positivo para su bienestar. Aquí hay varios aspectos importantes que Teresa debe tener en cuenta para asegurarse de encontrar la profesional adecuada para sus necesidades y circunstancias:

  • Licencia y colegiación: una psicóloga clínica o sanitaria con habilitación y colegiación en el Colegio de la Psicología asegura que el profesional ha cumplido con los requisitos y estándares establecidos por la regulación profesional. Esto garantiza que la psicóloga está legalmente autorizada para ejercer la psicología y que sigue un código ético. Asimismo, el centro de psicología o clínica debe contar con autorización de centro sanitario de la comunidad autónoma en cuestión. 
  • Intervenciones basadas en la evidencia: una psicóloga que sigue criterios de rigurosidad científica utilizará intervenciones respaldadas por la evidencia. Esto significa que las estrategias y técnicas terapéuticas han sido probadas y demostradas como efectivas a través de estudios de investigación.
  • Especialización y experiencia: es importante que Teresa busque una psicóloga con experiencia en las áreas que desea abordar, como el duelo, la pérdida y el manejo del estrés emocional. Si ha tratado casos similares y tiene conocimientos específicos en las áreas relevantes.
  • Enfoque terapéutico: cada profesional tiene su propio marco teórico y estilo de trabajo, y encontrar un enfoque que sea compatible con sus necesidades y preferencias contribuirá significativamente al éxito del proceso terapéutico. Además, diferentes enfoques terapéuticos han demostrado ser más efectivos para ciertos problemas o condiciones.
  • Flexibilidad y adaptabilidad: es importante que la psicóloga cuente con formaciones variadas y que sea flexible. La psicóloga debe tener la capacidad de personalizar la terapia según las necesidades individuales la paciente y ser capaz de adaptar intervenciones basadas en la investigación a las circunstancias específicas de Teresa. 
  • Compatibilidad personal: la relación terapéutica es esencial. Teresa debe sentirse cómoda y comprendida por su psicóloga. En la primera sesión Teresa podrá evaluar si hay una conexión y si se siente a gusto compartiendo sus pensamientos y sentimientos con esa profesional.
  • Costo y disponibilidad:  es importante también considerar aspectos prácticos, como la ubicación de la consulta, los horarios disponibles y el costo de las sesiones. Es fundamental asegurarse de que pueda comprometerse con la frecuencia de las sesiones y el presupuesto asociado. La terapia puede ser breve como, por ejemplo, unas ocho sesiones, pero puede alargarse más en el tiempo. Todo ello, dependerá del problema en cuestión, de cómo se encuentra el/la paciente y de los objetivos terapéuticos acordados entre el/la paciente y la psicóloga.
  • Opiniones y referencias: buscar opiniones de otras personas que hayan trabajado con la psicóloga o las referencias y comentarios pueden proporcionar información valiosa sobre la efectividad y la calidad del servicio.
  • Confidencialidad y ética profesional: asegurarse de que la psicóloga siga principios éticos del Código Deontológico de los Psicólogos y garantice la confidencialidad de la información compartida durante las sesiones. La colegiación está vinculada a la ética profesional. Los colegios de psicólogos establecen códigos éticos que los profesionales deben seguir. Esto podría asegurar que la terapia se lleve a cabo de manera ética, respetuosa y confidencial.

También es muy importante antes de comenzar la terapia que Teresa reflexione sobre sus objetivos. Antes de la primera sesión, es importante pensar en lo que esperas lograr con la terapia. ¿Qué áreas de tu vida te gustaría mejorar? ¿Qué problemas específicos te gustaría abordar?, entre otras cuestiones. 

Durante la terapia

  1. Plan de tratamiento y objetivos
    • Discutir y entender el plan de tratamiento propuesto y los objetivos a alcanzar. Teresa debe tener claridad sobre el tratamiento que se seguirá y cómo se evaluará su progreso a lo largo del tiempo.
      También es cierto que ningún profesional va a garantizar un tiempo determinado de finalización de la terapia. No es como acudir a un taller mecánico en el que dejamos nuestro coche y nos dicen cuándo podemos recogerlo (bueno, y no siempre cumplen la fecha). Tratar con las emociones y problemáticas de la vida de una persona es mucho más complejo. Depende de tantas variables que, determinar un tiempo para la finalización de la terapia, puede ser imprudente y poco sensato en muchos casos. 
  2. Comunicación abierta
    • Establecer expectativas claras sobre cómo será la comunicación fuera de las sesiones programadas, por ejemplo, en casos de emergencia o para resolver dudas puntuales.
    • Comunica cualquier preocupación o duda que puedas tener. La honestidad y la apertura son esenciales para que la terapia sea efectiva. Si no te ha gustado una sesión en concreto, no esperes, en la siguiente sesión comunica a tu psicóloga que no has estado cómodo/a. Las psicólogas somos humanas y también nos podemos equivocar. Además, el feedback del paciente ayuda mucho para las psicólogas podamos redireccionar la terapia, si es necesario. 
  3. Intuición personal
    • Confiar en su intuición. Si Teresa siente que algo no está en sintonía o no se siente cómoda, es importante abordarlo y, si es necesario, explorar otras opciones.
  4. Confianza y conexión: la relación con tu psicóloga es fundamental. No tengas miedo de expresar tus preocupaciones y expectativas desde el principio. La confianza y la conexión entre vosotros/as son clave para el éxito de la terapia.
  5. Proceso gradual: la terapia no es una solución instantánea. Los cambios pueden llevar tiempo. A veces, el paciente lleva 40 años actuando y/o pensando de la misma forma, disfuncional y dañina para él. Cambiar algo que llevas años haciéndolo o cambiar tu forma de pensar no se hace en cuatro sesiones. También es normal experimentar altibajos durante el proceso. Es camino está lleno de baches, pero eso no significa un retroceso. Sé paciente contigo mismo y con el proceso terapéutico.

Después de la terapia

  • Aplicación de lo aprendido: trabaja en aplicar las herramientas y estrategias que aprendas en terapia en tu vida cotidiana. La terapia es más efectiva cuando se traduce en cambios prácticos y positivos en tu vida.
  • Evalúa tu progreso: regularmente reflexiona sobre tu progreso y si tus objetivos están siendo abordados. Si sientes que algo no está funcionando, comunícalo a tu psicóloga.
  • Seguimiento: existe un período de seguimiento antes del alta definitiva de la terapia. Se suele citar al/a la paciente cada mes y luego cada tres meses, según valore el profesional. 

Aspectos prácticos de la terapia

  • Frecuencia de las sesiones: La frecuencia de las sesiones puede variar. Al principio, es posible que las sesiones sean más frecuentes y luego disminuyan a medida que progreses. Lo más habitual y necesario para que la terapia sea efectiva es que las sesiones sean, por lo menos, cada semana. Hay casos más graves o con más necesidad de contención emocional como, por ejemplo, un duelo inesperado y reciente que se puede citar al/a la paciente más veces a la semana hasta que se estabilice.
    Cuando el/la paciente se va encontrando mejor o va adquiriendo herramientas para afrontar mejor su día a día, la terapia empieza a espaciarse. Llegados ese momento, muchos psicólogos citan a sus pacientes cada 15 días, luego cada mes y luego a los tres meses, hasta el alta definitiva.
  • Confidencialidad: la confidencialidad es un principio fundamental en la terapia. Tu psicóloga no compartirá información sobre tu tratamiento sin tu consentimiento, excepto en casos específicos que involucren riesgo para ti o para otros.

Recuerda que cada persona y cada experiencia terapéutica son únicas. Lo más importante es encontrar una psicóloga con la que te sientas cómodo/a y apoyado/a. 

Año Nuevo, nuevos capítulos: mi historia la escribo yo 

¡Buena suerte en tu viaje hacia el bienestar mental y emocional! ¡Vale la pena!

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED

obreviviendo a una madre narcisista
Sobreviviendo a una madre narcisista: el caso de María 800 800 Sandra Ribeiro

Sobreviviendo a una madre narcisista: el caso de María

Hoy, en el blog del Centro de Psicología Sandra Ribeiro nos adentrémonos en la complejidad de las relaciones maternas al explorar el impacto de las madres narcisistas a través de un intrigante caso ficticio. Descubre cómo las sutilezas del narcisismo maternal pueden tejer una red de desafíos emocionales, revelando las complejas aristas de la psicología que rodea a estas figuras maternas. En este viaje, exploraremos los matices de una narrativa que destaca la necesidad de comprender y abordar los efectos de este fenómeno en la salud mental y emocional de quienes lo experimentan

Caso Clínico: María, Mujer de 35 años (La historia de María no representa a ningún/a paciente real. Todos y cada uno de los relatos son meramente ilustrativos. El caso clínico ha sido elaborado para representar a muchas personas que pueden estar viviendo situaciones similares y conviviendo con las mismas secuelas que nuestro personaje). 

Historia Clínica

Datos Demográficos:

  • Nombre: María
  • Edad: 35 años
  • Estado Civil: Soltera (vive con su pareja desde hace 5 años)
  • Ocupación: Profesional de Recursos Humanos

Antecedentes Familiares:

  • Madre: 60 años, diagnosticada con Trastorno de Personalidad Narcisista.
  • Padre: fallecido cuando María tenía 15 años debido a un accidente de coche.

Motivo de Consulta: María busca apoyo psicológico para abordar dificultades emocionales y de relaciones interpersonales que ha experimentado a lo largo de su vida.

Historia Clínica: María relata una infancia en la que su madre tenía expectativas poco realistas sobre ella. Desde temprana edad, la madre enfocó la vida de María en función de sus propias necesidades de validación y éxito. Se esperaba que María cumpliera con altos estándares académicos y sociales, y cualquier desviación de estos resultados era castigada con desaprobación y desdén.

La madre de María era altamente crítica y competitiva, constantemente comparándola con otras niñas y resaltando sus propios logros como madre. María describe haberse sentido constantemente infravalorada y nunca lo suficientemente buena. A pesar de sus esfuerzos por complacer a su madre, María se encontraba atrapada en un ciclo interminable de desaprobación y búsqueda de aprobación.

A medida que María creció, su autoestima se vio afectada, y desarrolló patrones de relación difíciles. Buscaba constantemente validación en relaciones románticas, sociales y laborales, pero a menudo se sentía insatisfecha y experimentaba ansiedad ante el miedo al rechazo. La constante necesidad de aprobación y la falta de límites claros en sus relaciones la llevaron a situaciones perjudiciales y a sentirse atrapada en un patrón de autosacrificio.

Actualmente: a pesar del deseo de quedarse embarazada, María expresa un miedo intenso a repetir los patrones de crianza de su madre. Su pregunta es: “¿Soy también una narcisista?”.

El miedo de María de repetir los patrones de crianza de su madre y su preocupación por la posibilidad de tener un Trastorno de Personalidad Narcisista son temas importantes que pueden abordarse en terapia.  

La evaluación profesional, la exploración de experiencias de infancia, la educación sobre el narcisismo y el desarrollo de estrategias específicas pueden ser fundamentales para ayudar a María a abordar estos temores y construir un entorno saludable para la crianza de sus hijos.

Evaluación Diagnóstica: María presenta síntomas consistentes con el impacto de la crianza por parte de una madre narcisista. Se observan características de baja autoestima, dificultades en el establecimiento de límites, patrones de relación codependientes y ansiedad interpersonal.

Plan de Tratamiento:

  1. Psicoterapia individual: se propone una terapia individual centrada en la autoestima, el establecimiento de límites, el autoconocimiento, la psicoeducación sobre el narcisismo, entre otros.
  2. Exploración de patrones de relación: se abordarán los patrones de relación disfuncionales y se trabajará en el desarrollo de relaciones saludables y equitativas.
  3. Terapia de pareja: si es necesario, si puede proponer a María una terapia de pareja para que ambos miembros puedan explorar juntos las expectativas y deseos con respecto a la crianza. Esto puede fortalecer la comunicación y la colaboración en la formación de la familia.
  4. Apoyo en la Identidad Propia: Fomentar la exploración y aceptación de la identidad propia, separándola de las expectativas narcisistas de la madre.
  5. Educación sobre el Trastorno Narcisista: Brindar información sobre el trastorno narcisista y sus efectos, para ayudar a María a comprender y procesar su experiencia.

Este caso clínico ilustra cómo la crianza por parte de una madre narcisista puede tener un impacto significativo en la vida emocional y relacional de una persona, destacando la importancia de la intervención psicológica para abordar los efectos a largo plazo de esta dinámica familiar.

Síntomas característicos en los/las hijos/as de madres narcisistas

Los hijos de madres narcisistas pueden experimentar una variedad de síntomas y efectos derivados de la dinámica narcisista en la relación madre-hijo/a. Estos síntomas pueden manifestarse de diversas maneras y variar en intensidad de una persona a otra. Es común encontrar niveles altos de ansiedad y patrones de comportamiento como el temor al abandono, la autoexigencia extrema y la culpa injustificada. Estos patrones pueden estar profundamente arraigados en la dinámica de la relación con la madre narcisista y pueden afectar significativamente las relaciones interpersonales a lo largo de la vida.

Aquí hay algunos síntomas característicos que pueden observarse en los/as hijos/as de madres narcisistas:

  1. Baja autoestima:
    • Los/as hijos/as de madres narcisistas a menudo pueden desarrollar una baja autoestima debido a la falta de validación y apoyo emocional. La constante necesidad de aprobación y la crítica pueden socavar la confianza en sí mismos.
  2. Busca constante de validación:
    • Pueden buscar constantemente la validación externa para sentirse valiosos y aceptados. Esto puede llevar a una dependencia excesiva de la aprobación de los demás.
  3. Perfeccionismo excesivo:
    • La presión constante para cumplir con las expectativas poco realistas de la madre narcisista puede dar lugar a comportamientos perfeccionistas. Los/as hijos/as pueden sentir que nunca son lo suficientemente buenos y se esfuerzan en exceso para alcanzar estándares irrealmente altos.
  4. Dificultad para establecer límites:
    • Pueden tener dificultades para establecer límites saludables en las relaciones. La falta de límites claros en la relación con la madre narcisista puede llevar a la misma dificultad en otras interacciones.
  5. Ansiedad y depresión:
    • La falta de apoyo emocional y la constante inestabilidad emocional pueden contribuir a la ansiedad y la depresión en los/as hijos/as de madres narcisistas.
  6. Miedo al abandono:
    • Debido a la naturaleza impredecible de las interacciones con una madre narcisista, los/as hijos/as pueden desarrollar un temor profundo al abandono. Esto puede llevar a comportamientos de evitación o apego ansioso en las relaciones.
  7. Dificultades en las relaciones interpersonales:
    • Pueden experimentar dificultades en el establecimiento y mantenimiento de relaciones saludables. La falta de modelos de relación positivos puede afectar negativamente las habilidades sociales y la intimidad.
  8. Hipervigilancia emocional:
    • Los/as hijos/as pueden volverse hipervigilantes ante las señales emocionales de los demás para anticipar cualquier cambio en el estado de ánimo o las expectativas, como una estrategia de supervivencia aprendida.
  9. Sentimiento de culpa injustificado:
    • Pueden experimentar un fuerte sentido de culpa, incluso por cosas que no han hecho. La manipulación emocional de la madre narcisista puede hacer que los/as hijos/as se sientan responsables de las emociones y acciones de los demás.
  10. Patrones de relación codependientes:
    • Pueden desarrollar patrones de relación codependientes, buscando constantemente la validación y la aprobación de los demás a expensas de sus propias necesidades.

Es importante destacar que no todos los/as hijos/as de madres narcisistas experimentarán estos síntomas de la misma manera ni en el mismo grado. 

La terapia puede ser un recurso valioso para ayudar a los individuos a abordar estos síntomas, desarrollar estrategias de afrontamiento y fomentar el crecimiento personal.

El distanciamiento emocional de una madre narcisista

A veces, no es posible un distanciamiento físico de una madre, pero el distanciamiento emocional de una madre narcisista, aunque puede ser un proceso desafiante, muchas veces es el único remedio. La terapia puede ser un espacio valioso para explorar y abordar estos temas. Aquí hay algunas estrategias y enfoques que podrían ser útiles:

  1. Establecer límites saludables:
    • Trabajar en la identificación y establecimiento de límites claros es crucial. Ayuda a la persona a definir sus propias necesidades y a aprender a comunicar y mantener límites con la madre narcisista.
  2. Explorar y validar emociones:
    • Fomentar la expresión abierta de emociones relacionadas con la experiencia con la madre narcisista. Validar estas emociones y ayudar a la persona a entender que sus sentimientos son legítimos.
  3. Desarrollar autoestima y autoconcepto:
    • Trabajar en la construcción de la autoestima y un sentido saludable de autoconcepto es esencial. Esto implica desvincular la valía personal de la aprobación de la madre.
  4. Revisar y reinterpretar la narrativa personal:
    • Explorar la historia de vida y cómo la narrativa personal se ha formado a lo largo de los años. Ayudar a la persona a reinterpretar eventos pasados desde una perspectiva más compasiva y realista puede ser terapéutico.
  5. Fomentar la autonomía emocional:
    • Trabajar en la capacidad de la persona para tomar decisiones basadas en sus propias necesidades y deseos, en lugar de ser impulsada por la aprobación externa, es fundamental para el distanciamiento emocional.
  6. Desarrollar habilidades de afrontamiento:
    • Enseñar y practicar habilidades de afrontamiento efectivas para manejar situaciones difíciles con la madre narcisista. Esto puede incluir técnicas de comunicación asertiva y estrategias para lidiar con el estrés.
  7. Promover la independencia emocional:
    • Fomentar la capacidad de la persona para encontrar apoyo emocional fuera de la relación con la madre narcisista, ya sea a través de amistades, relaciones románticas o comunidades de apoyo.
  8. Explorar la posibilidad de distanciamiento físico:
    • Si es apropiado y seguro, discutir y planificar estrategias para establecer distancias físicas saludables. Esto podría incluir límites en la frecuencia y naturaleza de la comunicación.
  9. Educación sobre el trastorno narcisista:
    • Proporcionar información educativa sobre el Trastorno de Personalidad Narcisista puede ayudar a la persona a comprender mejor el comportamiento de la madre y reducir el sentimiento de culpa.
  10. Enfoque en el autocuidado:
    • Promover prácticas regulares de autocuidado, que pueden incluir ejercicio, meditación, o actividades que proporcionen placer y relajación.

¿Es posible recuperarse de las secuelas de la crianza de una madre narcisista?

Sí, es posible. Aunque puede llevar tiempo y esfuerzo, muchas personas han experimentado mejoras significativas en su bienestar emocional y relaciones a través de la terapia y el trabajo personal. Aquí hay algunos puntos clave a considerar:

  1. Búsqueda de apoyo profesional:
    • La terapia con un/a psicólogo/a especializado/a y capacitado/a en el manejo de traumas y trastornos de personalidad puede ser fundamental. Puede ayudar a la persona a procesar las experiencias pasadas, identificar patrones de pensamiento y comportamiento, y desarrollar estrategias para el cambio.
  2. Autoconocimiento y autoaceptación:
    • Trabajar en el autoconocimiento es esencial. Esto implica explorar y entender cómo la crianza de una madre narcisista ha influido en la visión de uno mismo y en las relaciones. La aceptación y comprensión de uno mismo son pasos importantes en este proceso.
  3. Establecimiento de límites:
    • Aprender a establecer límites saludables es crucial en el proceso de recuperación. Esto incluye aprender a decir «no» cuando sea necesario y protegerse emocionalmente de situaciones que puedan ser perjudiciales.
  4. Desarrollo de habilidades de afrontamiento:
    • Adquirir habilidades de afrontamiento efectivas para manejar el estrés y la ansiedad es esencial. Esto puede incluir técnicas de relajación, mindfulness y otras estrategias que ayuden a lidiar con las emociones difíciles.
  5. Construcción de relaciones saludables:
    • Aprender a establecer y mantener relaciones saludables es un aspecto crucial de la recuperación. Esto implica desarrollar habilidades de comunicación, establecer límites en las relaciones y buscar conexiones significativas.
  6. Fomento de la autoestima:
    • Trabajar en el fortalecimiento de la autoestima y la autoimagen. Esto puede implicar desvincular la valía personal de la aprobación externa y desarrollar un sentido interno de valía.
  7. Reinterpretación de la narrativa personal:
    • Revisar y reinterpretar la historia personal desde una perspectiva más objetiva y compasiva. Esto puede ayudar a cambiar la percepción de uno mismo y liberarse de patrones de pensamiento negativos.
  8. Autocuidado regular:
    • Practicar el autocuidado regularmente, lo cual incluye dedicar tiempo a actividades que brinden placer y relajación. Esto puede incluir ejercicio, hobbies, o simplemente momentos de descanso y reflexión.

Recuperarse de la crianza de una madre narcisista puede ser un viaje desafiante, pero con el apoyo adecuado y un compromiso personal, es posible experimentar un crecimiento significativo y mejorar la calidad de vida emocional. La terapia y otros recursos de apoyo pueden desempeñar un papel fundamental en este proceso.

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Sandra Ribeiro

Psicóloga General Sanitaria (M-34885)

Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED

Profesora del Máster en Psicología General Sanitaria de la Universidad Villanueva

Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED

Amistad después de una ruptura-mito o realidad
Amistad después de una ruptura: ¿mito o realidad? 800 800 Sandra Ribeiro

Amistad después de una ruptura: ¿mito o realidad?

La ruptura de una relación amorosa puede ser un momento doloroso y confuso en la vida de una persona. A menudo, una vez que la relación termina, surgen preguntas sobre si es posible mantener una amistad con tu expareja. Algunas personas creen firmemente en la posibilidad de seguir siendo amigos, mientras que otros consideran que es mejor cortar todos los lazos. Puede darse el caso que uno de los integrantes de la pareja lo desee y la otra persona no lo quiera así. En este artículo, exploraremos la complejidad de la amistad después de una ruptura y brindaremos algunas sugerencias para aquellas personas que están considerando esta opción.

¿Es realista ser amigos después de una ruptura?

La respuesta a esta pregunta depende en gran medida de las circunstancias individuales de la relación y las personas involucradas. Aquí tenemos que considerar algunos factores:

  • Naturaleza de la ruptura: ¿la ruptura fue amistosa o hubo conflictos intensos y heridas emocionales profundas? Las rupturas más amigables tienden a tener más posibilidades de llevar a una amistad futura.
  • Tiempo y espacio: a menudo, es necesario tomar un tiempo y espacio lejos el uno del otro para sanar emocionalmente antes de intentar una amistad.
  • Comunicación: ¿podéis tú y tu expareja comunicaros de manera abierta y honesta sobre vuestras expectativas en cuanto a mantener una relación de amistad? Es necesario tener en cuenta que la comunicación eficaz es clave.
  • Nuevas relaciones: ¿cómo afectaría la amistad a futuras relaciones amorosas? Es importante ser honesto acerca de este aspecto.

Sugerencias para mantener una amistad saludable después de una ruptura de pareja

Si decides intentar mantener una amistad después de la ruptura, aquí hay algunas recomendaciones que pueden ayudar:

  1. Establecer límites claros: habla abierta y sinceramente sobre los límites de la amistad. Esto puede incluir temas como el contacto frecuente, las conversaciones sobre relaciones futuras y cómo manejar los sentimientos que puedan surgir.
  2. Concéntrate en cultivar la amistad: después de la ruptura, es esencial que la amistad se convierta en el núcleo principal de vuestra relación. Deja atrás los elementos románticos y los desacuerdos del pasado. Evita alimentar expectativas de reconciliación, ya que ese no es el camino para mantener una amistad sólida.
  3. Date espacio para sanar: siéntete libre de tomarte el tiempo necesario para sanar y recomponerte emocionalmente antes de intentar construir una amistad. No te sientas presionado/a a hacerlo de forma inmediata.
  4. Comunicación abierta: mantén canales de comunicación abiertos para hablar de cualquier problema que surja en la amistad. La comunicación es fundamental para que funcione.
  5. Sé realista: a veces, a pesar de los mejores esfuerzos, la amistad después de una ruptura simplemente no funciona. Si sientes que no puedes mantener una amistad saludable, está bien seguir adelante por separado.

Es importante tener en cuenta que la amistad después de una ruptura es un terreno complicado y no siempre es posible o recomendable. Cada situación es única, y lo más importante es tomar decisiones que sean saludables y beneficiosas para tu bienestar emocional.

 

 

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Isabel López Carregado

Psicóloga General Sanitaria (M-04868)

                              Especialista en Psicopedagogía y Experta certificada en Psicología Forense.

Experta-Especialista en Psicoterapia Emocional Sistémica Adultos, Pareja y Familia.

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