Volver a clases después de las vacaciones puede ser un momento estresante para muchos adolescentes. La transición de un período de descanso y relajación a las responsabilidades académicas puede generar mucha ansiedad y estrés. En este artículo exploraremos el estrés postvacacional en los adolescentes, sus síntomas y estrategias para superarlo.
Síntomas del estrés postvacacional en los adolescentes
El estrés postvacacional en los adolescentes puede manifestarse de diversas maneras, ya que cada individuo puede reaccionar de forma diferente a la transición del tiempo de descanso a la vuelta a clases. Algunos de los síntomas comunes del estrés postvacacional en los adolescentes incluyen:
- Ansiedad: Los adolescentes pueden sentirse ansiosos o preocupados por enfrentar nuevos desafíos académicos, sociales y/o deportivos.
- Cambios en el estado de ánimo: Es estrés postvacacional en los adolescentes puede presentarse a través de cambios en el humor como irritabilidad, tristeza o apatía, debido a la adaptación a la nueva rutina.
- Dificultades para dormir: En este período, los adolescentes pueden tener problemas para conciliar el sueño o despertarse durante la noche debido a pensamientos relacionados con la escuela.
- Fatiga y falta de energía: La vuelta a las clases y la nueva carga de actividades pueden generar fatiga y agotamiento en algunos adolescentes.
- Dificultades de concentración: Los adolescentes también pueden tener problemas para concentrarse en las tareas escolares debido a la distracción o la preocupación.
- Cambios en los hábitos alimenticios: Algunos adolescentes pueden experimentar cambios en sus hábitos alimenticios, como comer en exceso o perder el apetito.
- Síntomas físicos: El estrés postvacacional puede manifestarse en síntomas físicos, como dolores de cabeza, dolores musculares o problemas gastrointestinales.
- Retraimiento social: Los adolescentes pueden mostrar un mayor aislamiento social, evitando interactuar con amigos o compañeros de clase.
- Negatividad hacia la escuela: Pueden expresar descontento o actitud negativa hacia la escuela o ciertas asignaturas.
- Cambios en el comportamiento: También pueden mostrar cambios en su comportamiento, como aumento de la impulsividad o actitudes rebeldes.
Es esencial recordar que estos síntomas pueden variar según la personalidad y las circunstancias de cada adolescente. Si los síntomas persisten o interfieren significativamente con el bienestar y el rendimiento escolar del adolescente, es importante buscar la ayuda de un/a psicólogo/a especializado/a, para brindar el apoyo adecuado y abordar cualquier problema subyacente. Además, el apoyo y la comprensión de los padres y educadores son fundamentales para ayudar a los adolescentes a afrontar el estrés postvacacional de manera positiva.
Cómo ayudar a mi hijo/a adolescente a afrontar el estrés postvacacional
- Comunicación abierta: Habla con tu hijo/a sobre cómo se siente acerca de volver a clases. Escucha sus preocupaciones y sentimientos sin juzgar. La empatía y el apoyo emocional son fundamentales en este momento.
- Planificación anticipada: Ayuda a tu adolescente a planificar con anticipación su regreso a clases. Puedes ayudarle a hacer una lista de lo que necesita para su primer día, organizar el material escolar y preparar la mochila juntos. Tener todo listo ayuda a reducir la ansiedad y el estrés.
- Establecer rutinas: Ayuda a tu hijo/a a retomar su rutina diaria antes de que empiecen las clases. Ajustar gradualmente los horarios de sueño y comidas puede facilitar la transición.
- Fomentar la relajación: Anima a tu adolescente a participar en actividades relajantes que le ayuden a reducir el estrés, como practicar ejercicios de respiración, meditar, leer, dibujar o escuchar música.
- Manejar las expectativas: Recuerda a tu hijo/a que es normal sentirse un poco nervioso/a al principio, pero que con el tiempo, se adaptará nuevamente a la rutina escolar.
- Resaltar lo positivo: Enfoca la conversación en aspectos positivos del regreso a clases, como reencontrarse con amigos, aprender cosas nuevas y participar en actividades extracurriculares que le gusten.
- Fomentar la actividad física: La práctica de ejercicio físico es una excelente manera de liberar tensiones y reducir el estrés. Anima a tu hijo/a a participar en deportes o actividades físicas que le interesen.
- Estimular el autocuidado: Enséñale a tu adolescente la importancia de cuidar de sí mismo/a. Esto incluye dormir lo suficiente, comer bien, y dedicar tiempo a actividades que le gusten fuera del ámbito escolar.
- Establecer metas realistas: Ayuda a tu hijo/a a establecer metas alcanzables y a dividirlas en tareas más pequeñas y manejables. Celebrar los logros, por pequeños que sean, puede ayudar a mantener su motivación.
- Buscar ayuda si es necesario: Si notas que el estrés de tu hijo/a es persistente o está afectando significativamente su bienestar, considera la posibilidad de buscar la ayuda de un/a psicólogo/a especializado/a en adolescentes.
Recuerda que cada adolescente es diferente, por lo que es importante adaptar estas sugerencias a las necesidades y preferencias individuales de tu hijo/a. El apoyo y la paciencia son claves para ayudarle a enfrentar el estrés postvacacional y asegurarse de que comiencen el año escolar de la mejor manera posible.
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Sandra Ribeiro
Psicóloga General Sanitaria (M-34885)
Profesora del Dpto. de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la UNED
Responsable de formación y supervisora de casos clínicos en el Servicio de Psicología Aplicada (SPA) de la UNED