La periodista Laura Anido, del diario Público, contactó con el Centro de Psicología Sandra Ribeiro para elaborar un reportaje sobre la cosmeticorexia, un fenómeno en crecimiento entre niñas y adolescentes que preocupa cada vez más a familias y profesionales de la salud mental. La investigación judicial en Italia contra Sephora y Benefit Cosmetics por el presunto uso de estrategias de marketing encubierto dirigidas a menores fue el detonante del reportaje.
La cosmeticorexia no es un diagnóstico clínico, pero sí una señal de alerta importante: cuando el cuidado de la piel, algo en principio cotidiano y sano, empieza a convertirse en una preocupación excesiva. En consulta, cada vez se ven más niñas y adolescentes que sienten que necesitan rutinas largas, muchos productos y una piel perfecta para sentirse bien consigo mismas. En el fondo, no va solo de cremas: va de autoestima, de presión por encajar y de una sensación de «no soy suficiente» que aparece cuando la imagen se convierte en el principal termómetro del valor personal.
El perfil más vulnerable suele situarse en la preadolescencia y el inicio de la adolescencia, en menores muy expuestos a redes sociales que se comparan con facilidad, buscan aprobación externa y empiezan a vivir cambios normales —como el acné o la pubertad— como defectos que hay que corregir.
«Cuando la belleza se construye sobre la inseguridad, no solo estamos hablando de consumo, estamos hablando de salud emocional.»
Ariadna Salas, psicóloga del Centro de Psicología Sandra Ribeiro
Las redes sociales y los influencers juegan un papel central en este fenómeno: no solo presentan productos, sino que construyen una idea muy exigente y poco realista de cómo debería verse una persona. Lo que recomiendan no se vive como publicidad, sino casi como una instrucción. Las marcas, por su parte, tienen una responsabilidad directa: no deberían generar inseguridad para vender ni presentar como necesidad lo que en realidad es consumo, especialmente cuando su mensaje llega a menores de 12 o 13 años.
Este artículo recoge las declaraciones de Ariadna Salas, psicóloga del Centro, publicadas en el portal Público en mayo de 2026.
En el Centro de Psicología Sandra Ribeiro trabajamos con frecuencia estas situaciones: menores que llegan con mucha preocupación por su imagen y familias que no saben cómo acompañarlas. La clave no está en prohibir ni ridiculizar el interés por la estética, sino en ayudar a construir una autoestima que no dependa de cómo se ven. Porque lo que vemos en consulta es que, en el fondo, no va solo de la crema, sino de cómo se ven a sí mismos y del valor que sienten que tienen.
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